LOS VALORES PERSONALES COMO PILAR PARA EL ÉXITO

Desde la infancia los seres humanos estamos expuestos a un sinfín de información que como se dice coloquialmente (absorbemos como esponjitas), información positiva, pero también negativa. La violencia intrafamiliar, en todos los aspectos, puede afectar por muchos años él autoestima de un ser humano y por ende su desempeño estudiantil y laboral si nunca se tratan estas experiencias con personal experto en salud mental como psicólogos o psiquiatras. Sin embargo, dentro de la información positiva que un ser humano recibe están los principios y valores, los cuales se pueden definir como normas de conducta y actitudes según el cual se comporta el ser humano y que van de acuerdo con lo que en su paradigma mental considera correcto.

Al llegar a la educación superior y posteriormente al ámbito laboral, una persona se puede encontrar en ambientes muy diversos de trabajo ya que dependerán directamente de dos factores: 1) Los valores empresariales con los que se haya formado la empresa u organismo y 2) la congruencia que haya en el personal a comportarse en base a dichos valores. Cada vez son más las empresas que dentro de sus filtros iniciales evalúan los valores de los candidatos, empresas como TE connectivity, Lego, Microsoft, Zobele, entre otras, apuestan primero por un candidato con una fuerte congruencia en sus valores personales y sus habilidades blandas, antes que el conocimiento o habilidades relacionadas con el puesto.

Las ventajas a nivel organizacional son variadas y sobre todo dependerá del giro de la empresa, pero las más comunes son las siguientes:

1. Reducción de la rotación del personal

2. Ahorro en gastos de contratación y formación

3. Aumento de la motivación del personal

4. Mejor clima laboral

5. Aumento en la productividad y calidad

La complicación llega ya que actualmente se vive en un mundo tan globalizado y competitivo que cada vez es más común caer en comportamientos egoístas que nos pueden llevar hacer lo “necesario” para tener éxito, este tipo de mentalidad y comportamientos tal vez nos lleven a recibir una recompensa inmediata, pero no necesariamente duradera. Mi pregunta para ti como lector es ¿Qué tanto estás dispuesto a hacer por una calificación o por obtener un trabajo? Debido a este enfoque personal, actos como la corrupción, nepotismo, generación de conflictos laborales o ambientes “tóxicos” son cada vez más frecuentes, lo cual puede llevar a frustración, estancamiento profesional e incluso padecimientos de salud.

Valores como la lealtad, comunidad, justicia, amabilidad, excelencia, responsabilidad, gratitud, humildad y salud, son solo algunos ejemplos de valores que lamentablemente cada vez son más difíciles de encontrar en una persona y por lo mismo son tan apreciadas una vez que se encuentran en un trabajador.

T. Harv Eker dijo “Si puedes permanecer fiel a tus valores mientras otras personas de tu entorno están llenas de dudas e incluso de palabras de condena, crecerás más rápido y fuerte”. Esto requiere un gran nivel de autoconocimiento y cuestionamiento ¿cuáles son mis valores?, ¿por qué decidí regirme por ellos?, y sobre todo ¿realmente estos valores me llevan a dónde quiero?

Todas las personas en algún momento se encontrarán en momentos donde su integridad se verá puesta a prueba, siendo una persona congruente en los tres sentidos (mente, cuerpo y espíritu) no solamente se expanden las probabilidades de éxito sino que también se puede obtener un nivel de tranquilidad y paz interior (lo cual en estos tiempos donde la incertidumbre, el desempleo, padecimientos de salud y pérdidas familiares están a la orden del día) es sumamente valorado. Por lo mismo la invitación es a una introspección con el objetivo de responder las preguntas planteadas con anterioridad.

30 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo